Artículo originalmente publicado en la web del CSIC el 28/03/2019, ver la publicación original.

“Busca líquenes urbanitas y conoce la calidad del aire de tu ciudad”. Esta es la propuesta de Liquencity, un proyecto de ciencia ciudadana impulsado por el Real Jardín Botánico del CSIC y que coordina el Nodo Nacional de Información de la Biodiversidad (GBIF.ES).

El objetivo de Liquencity es explorar la diversidad de líquenes que habitan en los árboles de Madrid y Barcelona y relacionar estos datos con la calidad del aire. Estos organismos, al ser muy sensibles a los cambios ambientales en general y a los niveles de contaminación atmosférica en particular, son buenos bioindicadores. Por esta razón, el equipo de Liquencity prevé que se producirá la siguiente correlación: cuanta mayor diversidad de líquenes se observe en un área, mejor será la calidad del aire, y viceversa.

Pero además, el proyecto busca la participación de los habitantes de ambas ciudades, que con apoyo técnico, encuentran e identifican estos organismos. La iniciativa se ha diseñado para que la ciudadanía, de forma voluntaria, realice el monitoreo de los líquenes. Por ello, desde el pasado octubre, Liquencity se ha presentado en más de 50 centros escolares (de Educación Secundaria y Formación Profesional), donde ha llegado a más de 2.000 estudiantes que han realizado alrededor de 4.000 observaciones. Estos datos se han volcado en la aplicación Natusfera, lo que ha permitido la identificación de más de 30 especies de líquenes.

Una vez recogidos los datos, la segunda parte del proyecto consistirá en analizar esa información para elaborar mapas de contaminación de los distintos distritos de las dos capitales.
Mapas de contaminación atmosférica

Gracias a la participación ciudadana, el proyecto dispondrá de la información necesaria para realizar mapas de la contaminación atmosférica de Madrid y Barcelona basados en la diversidad de líquenes que habitan en los árboles urbanos. Con estos resultados, el equipo de Liquencity quiere formular recomendaciones que puedan ser implantadas en los planes de uso y gestión de ambas ciudades.

Por otro lado, la iniciativa permitirá la elaboración de un detallado inventario de las comunidades liquénicas de nuestras ciudades que, posteriormente, será publicado en GBIF para su reutilización en otras investigaciones.

Liquencity tiene vocación de continuidad. La idea es mantener en el tiempo esta experiencia para comprobar si las medidas adoptadas para mitigar la contaminación atmosférica son efectivas. Y, además, el proyecto apuesta por expandirse a otras ciudades como Zaragoza.

Esta iniciativa cuenta con el apoyo de la FECYT, y en ella participan también el Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC), el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) y el Instituto de Investigación de la Biodiversidad (IRBio-UB), todos en Barcelona.