Las lagunas de alta montaña son algunos de los lugares más bellos y frágiles de la península Ibérica. En Sierra Nevada, más de 70 masas de agua, entre lagunas, lagunillos, charcas o borreguiles encharcados, ocupan la cabecera de los valles que hace tan sólo 10.000 años estuvieron ocupados por extensos glaciares. Hoy en día, desheladas buena parte del año, las lagunas son ‘laboratorios naturales’ que a modo de centinelas, permiten a los investigadores estudiar y predecir los efectos del cambio global.

La campaña de ciencia ciudadana ’74 Oasis Glaciares de Alta Montaña’, creada desde el Departamento de Ecología de la Universidad de Granada con la colaboración del Espacio Natural Sierra Nevada y el Observatorio de Cambio Global, tiene como finalidad implicar a la sociedad en la investigación y protección de las lagunas glaciares de alta montaña de Sierra Nevada. Buscamos ciudadanos y montañeros que, de forma voluntaria y desinteresada, contribuyan con sus fotografías y observaciones a construir un registro histórico de las Lagunas de Sierra Nevada lo más extenso posible en el tiempo. Para ello hemos creado una plataforma interactiva en la que todo aquel que la visite podrá, entre muchas otras cosas, compartir y visualizar el registro histórico de las fotografías, acceder de forma amigable a la toda la información científica y divulgativa relacionada con las lagunas, o interaccionar con los equipos científicos que desarrollan sus investigaciones en estos espacios naturales.

Para fomentar la participación ciudadana en la campaña, se ha organizado, con la participación de un buen número de patrocinadores, un concurso anual en el que se premiarán las mejores fotografías de las lagunas. Hasta el momento más de 100 inscritos han aportado un millar de fotografías y observaciones de estos ecosistemas.

El objetivo que persigue la campaña es doble. Para los investigadores, la recopilación de observaciones científicas a gran escala constituye una aportación inestimable que nos posibilitará alcanzar objetivos que de otra forma serían inabordables. Por ejemplo, nos permitirá conocer cuándo se deshielan y congelan las lagunas, estimar su volumen o conocer su estado de salud ecológica general, información toda ella muy valiosa para poder interpretar los cambios del pasado y las amenazas a las que se enfrentan en el futuro. Pero para el ciudadano supone una ventana abierta a la ciencia que se desarrolla en estos espacios naturales.

No hace mucho, en un encuentro ante más de 700 rectores en la Universidad de Salamanca, Felipe VI destacaba la necesidad de que las Universidades “cultivaran una mirada amplia que generase espacios abiertos y de cooperación más atractivos que fomenten la participación de la ciudadanía”. Con esta campaña pretendemos que la ciencia salga al encuentro de la sociedad.Dice una frase popular que “la Tierra es lo único que compartimos todos los seres humanos”. A través de esta campaña queremos aportar nuestro grano de arena para transmitir nuestro convencimiento de que, solo a través de la participación social y proactiva podemos construir los vínculos que nos hagan a todos corresponsables de preservar el mundo natural que nos sustenta.

Artículo escrito por Manuel Villar Argaiz y Eulogio Corral Arredondo Departamento de Ecología, Universidad de Granada, originalmente publicado en el suplemento de Heraldo de Aragón Tercer Milenio. Puedes acceder al artículo haciendo click aquí.