La ciencia ciudadana sigue creciendo en relevancia y atención, reflejando la evolución de las relaciones entre la ciencia y el conjunto de la sociedad. Para comprender estas relaciones y seguir impulsando nuevos proyectos y actividades ya existentes, la Fundación Ibercivis continúa desarrollando, en su tercera fase, el Observatorio de la Ciencia Ciudadana en España junto con la Fundación Española de la Ciencia y la Tecnología. La presentación de la fase actual del Observatorio nacional tuvo lugar el pasado 26 de septiembre en Zaragoza.

La presentación de la tercera fase del Observatorio de la Ciencia Ciudadana en España tuvo lugar en el marco de la firma del Convenio de la Fundación Ibercivis con el Ayuntamiento de Zaragoza para la puesta en marcha del Observatorio local de la capital aragonesa. Con el de Zaragoza y el de Barcelona, ya son dos los observatorios locales en nuestro país, además del Observatorio de ámbito nacional iniciado en marzo de 2016 de la mano de la Fundación Ibercivis y la Fundación Española de la Ciencia y la Tecnología (FECYT).

El evento citado tuvo lugar el pasado 26 de septiembre en Etopia. En primer lugar, Jesús Clemente, director de Ibercivis, resumió la trayectoria de la fundación; seguidamente intervinieron como representantes del Ayuntamiento de Zaragoza, Carmelo Asensio (CHA) y la concejala Elena Giner, y tuvo la firma del Convenio local con el consistorio zaragozano. En el mismo acto se presentaron diversos proyectos de alcance local y nacional, e incluso internacional, pues en ciencia ciudadana es habitual la participación de personas de varios continentes, que tienen noticia de proyectos en otros países. Además, se presentó la I Convocatoria Ibercivis para proyectos de ciencia ciudadana en Zaragoza a cargo de Francisco Sanz, director ejecutivo de Ibercivis. El evento concluyó con una actividad participativa sobre otro de los proyectos que lidera la Fundación Ibercivis, Odour Collect, a cargo de Rosa Arias, investigadora principal del Proyecto, quien dirige también Dnoses, proyecto europeo financiado por Horizonte 2020 y que puede considerarse la versión internacional de esta iniciativa para la geolocalización e identificación de fuentes de contaminación odorífera en distintos países del mundo, como una de las actuaciones fundamentales para poder abordar el problema.

En este contexto, la actual coordinadora del proyecto Observatorio de la Ciencia Ciudadana en España, Maite Pelacho, explicó que en esta tercera fase del Observatorio -cofinanciada de nuevo por la Fecyt dentro de su programa de ayudas en concurrencia competitiva para el fomento de la cultura científica, tecnológica y de la innovación- el proyecto está cumpliendo plenamente con los objetivos que se marcó desde el inicio de su andadura en marzo de 2016. El Observatorio continúa identificando a los distintos actores (grupos de investigación, programas de financiación, iniciativas ciudadanas, espacios físicos, ONG…) a través de su portal web, promoviendo la adopción de buenas prácticas y consolidando las bases para un seguimiento continuado en el tiempo de la ciencia ciudadana en España. En estos tres años, Ibercivis ha presentado ya los dos primeros informes de la actividad del Observatorio, correspondientes a los años 2016 y 2017.

Respecto a colaboradores externos, explicó Pelacho, el Observatorio cuenta con el apoyo de HERALDO DE ARAGÓN en su edición digital, con una sección semanal dedicada a la ciencia ciudadana en el suplemento Tercer Milenio. En sus artículos no solo es posible encontrar explicaciones de proyectos a cargo de científicos profesionales, sino también las visiones y experiencias de los participantes –científicas y científicos ciudadanos– así como reflexiones sobre los distintos valores de la ciencia ciudadana. Desde el Observatorio se difunde que, junto al valor científico que da su principal razón de ser a la ciencia ciudadana, otros valores – educativos, sociales, económicos y/o ambientales – están plenamente presentes en los diferentes proyectos.

Para apoyar la afirmación anterior resulta altamente ilustrativa la red de actores interconectados, y que son representantes de diferentes comunidades: científicas (centros de investigación y universidades), entidades gubernamentales (como Fecyt) y financiadoras, espacios de mediación cultural donde se combinan diversos tipos de conocimiento (como MediaLab en Madrid o Salamanca o como Etopia en Zaragoza) y del ámbito de la comunicación. Esas redes se pueden comprender mejor y visualizar a través de mapas generados por la herramienta social de Kampal, spin off surgida del BIFI en la Universidad de Zaragoza y entidad colaboradora del Observatorio de la Ciencia Cciudadana en España. A través de otra de las herramientas de esta empresa, Kampal Research, también es posible conocer la evolución de las publicaciones científicas de impacto, en las que también queda reflejada la creciente relevancia de la ciencia ciudadana.

El nuevo portal web del Observatorio nacional fue presentado por el responsable de Comunicación de Ibercivis, Daniel Lisbona. El portal constituye un repositorio de proyectos y grupos españoles cuyo crecimiento está reflejando la rápida evolución de la ciencia en España en el conjunto de la ciencia ciudadana internacional. Los visitantes pueden encontrar proyectos catalogados en función de muy diversas temáticas, así como distintos tipos de recursos como informes, entrevistas, artículos, guías, metodologías o recursos educativos. La elaboración de la web constituye un proceso participativo, pues cualquier persona implicada en ciencia ciudadana puede hacer llegar sus recursos, actividades y experiencias: el Observatorio pretende ampliar las posibilidades de compartir y difundir todo ese conocimiento.

Artículo originalmente publicado el jueves 4 de octubre de 2018 en el suplemento de tecnología Tercer Mileno de Heraldo de Aragón. El artículo es resultado del acuerdo de colaboración entre la Fundación Ibercivis y Tercer Milenio.