Ciencia Ciudadana

Josep Perelló

Entrevista a Josep Perelló


Profesor contratado doctor de la Facultad de Física de la Universitat de Barcelona. En 2013 concibo OpenSystems, un grupo de investigación fundamenta la investigación científica en la participación ciudadana y en prácticas artísticas. Estoy participando en los experimentos de ciencia ciudadana sobre movilidad humana, comportamiento humano y toma de decisiones y el desarrollo de una comunidad al entorno de un proyecto de apicultura urbana. He sido responsable del espacio Laboratori de Arts Santa Mònica en Barcelona por parte de la UB (2009-2012) que hibridaba arte y cienca. En 2012, el Laboratorio de Arts Santa Mónica fue galardonado con el Premio Antoni Caparrós como mejor proyecto de transferencia de conocimiento de la UB. Coordino y soy fundador de la Oficina de Ciencia Ciudadana del Institut de Cultura del Ajuntament de Barcelona.


Mi experiencia es dual. La primera es la de agitación y de facilitador con la creación de estructuras y mecanismos para reforzar la ciencia ciudadana en espacios y campos muy diversos (incluyendo escuelas o agencias públicas). Especialmente, en Barcelona y con la colaboración del Ayuntamiento de Barcelona aunque también con otras instituciones no-científicas o a un nivel internacional. Por otro lado he orientado mi investigación básicamente sobre comportamiento humano a partir de los sistemas complejos hacía la participación ciudadana y una experimentación pública y transparente. Mi principal interés es publicar en revistas científicas con estas técnicas participativas. En algunos casos, los proyectos están desarrollado con artistas.


En general, sí. Lo que es más difícil es gestionar este diálogo o conversación con los diversos actores. Requiere tiempo y dinero. No, a mi no me gusta entrenar a la gente en proyectos de CC. Sí, a veces buscamos y trabajamos con gente con habilidades especiales para enriquecer y hacer más plural el proyecto.


Sí. Otra cosa es que logren publicar un artículo en una revista de alto impacto. Los códigos y los lenguajes de la ciencia son estancos y para lograr impacto se tiene que difundir por los canales establecido y entonces es preciso seguir una reglas que no todo el mundo conoce. No digo que deba ser así pero cabe entonces crear estrategias mas sofisticadas para el reconocimiento de la autoría y para llegar a los expertos de un campo concreto. Esto pasa por colaboraciones más estrechas y con la colaboración de diversas comunidades.


Sí y con él hemos llegado mucho más lejos. Por sus preguntas y su manera de entender el problema o el reto. Siempre tenemos no-académicos en nuestros proyectos.


Sí y así lo hacemos desde la Oficina de Ciència Ciutadana de Barcelona.


La ciencia ciudadana, tal y como la entiendo, es open science en un sentido muy extremo. Y es RRI porque la CC debería tiene un compromiso social y un responsabilidad muy alta.


En general hacer más “open” la ciencia, más participada, más responsable, más ética y más cercana a las necesidades sociales, socioambientales, y de salud.


Menciono uno fundamental: que reciban conocimiento e información válida para su día a día. Les ayuda poder tomar mejores decisiones y poder intervenir en políticas públicas.


No creo que existan barreras. Las barreras las ponemos los científicos o las ponen las instituciones científicas pues su infraestructuras, sus herramientas y su formación no contiene la palabra participación.


Mayor flexibilidad y docilidad de las instituciones científicas para poder responder, trabajar o financiar estas metodologías participativas que en ningun caso son comunicación y divulgación científica (aunque éstas formen parte de cualquier buen proyecto de CC). En este sentido e intuyendo la intención de la pregunta, no creo que sea necesario centralizar ni crear estructuras piramidales como las actuales. El nuevo conocimiento es distribuido y creo muy muy muy necesario evitar cometer un error garrafal: aplicar modelos antiguos para metodologías innovadoras del siglo XXI que precisamente aspiran a dar con una alternativa a las maneras de entender la ciencia durante el siglo XX.


Las está acercando. Hace más transparente y justa su relación.


Que está muy bien de salud. Que le faltan movimientos cívicos fuertes. Aunque está curiosamente muy limitada a algunas regiones.


Reduce costes y hace más transparentes los procesos de investigación en muchos sentidos en relación a grandes proyectos científicos. Pero esto no quiere decir que sean proyectos baratos y funcionen solamente con buena voluntad y mucha dedicación a coste zero por parte de sus padres o inductores. También incrementa y hacer aparecer partidas que generalmente no se conteplan o no son financiables en proyectos científicos.


No entiendo. En cualquier caso, la educación debería jugar un papel más relevante en los proyectos de ciencia ciudadana. Y de una manera orgánica.


Estamos finalizando uno (Recercaixa) que analiza el impacto en educación.


La política

  • : Profesor contratado doctor de la Facultad de Física de la Universitat de Barcelona. En 2013 concibo OpenSystems, un grupo de investigación fundamenta la investigación científica en la participación ciudadana y en prácticas artísticas. Estoy participando en los experimentos de ciencia ciudadana sobre movilidad humana, comportamiento humano y toma de decisiones y el desarrollo de una comunidad al entorno de un proyecto de apicultura urbana. He sido responsable del espacio Laboratori de Arts Santa Mònica en Barcelona por parte de la UB (2009-2012) que hibridaba arte y cienca. En 2012, el Laboratorio de Arts Santa Mónica fue galardonado con el Premio Antoni Caparrós como mejor proyecto de transferencia de conocimiento de la UB. Coordino y soy fundador de la Oficina de Ciencia Ciudadana del Institut de Cultura del Ajuntament de Barcelona.
  • : Mi experiencia es dual. La primera es la de agitación y de facilitador con la creación de estructuras y mecanismos para reforzar la ciencia ciudadana en espacios y campos muy diversos (incluyendo escuelas o agencias públicas). Especialmente, en Barcelona y con la colaboración del Ayuntamiento de Barcelona aunque también con otras instituciones no-científicas o a un nivel internacional. Por otro lado he orientado mi investigación básicamente sobre comportamiento humano a partir de los sistemas complejos hacía la participación ciudadana y una experimentación pública y transparente. Mi principal interés es publicar en revistas científicas con estas técnicas participativas. En algunos casos, los proyectos están desarrollado con artistas.
  • : En general, sí. Lo que es más difícil es gestionar este diálogo o conversación con los diversos actores. Requiere tiempo y dinero. No, a mi no me gusta entrenar a la gente en proyectos de CC. Sí, a veces buscamos y trabajamos con gente con habilidades especiales para enriquecer y hacer más plural el proyecto.
  • : Sí. Otra cosa es que logren publicar un artículo en una revista de alto impacto. Los códigos y los lenguajes de la ciencia son estancos y para lograr impacto se tiene que difundir por los canales establecido y entonces es preciso seguir una reglas que no todo el mundo conoce. No digo que deba ser así pero cabe entonces crear estrategias mas sofisticadas para el reconocimiento de la autoría y para llegar a los expertos de un campo concreto. Esto pasa por colaboraciones más estrechas y con la colaboración de diversas comunidades.
  • : Sí y con él hemos llegado mucho más lejos. Por sus preguntas y su manera de entender el problema o el reto. Siempre tenemos no-académicos en nuestros proyectos.
  • : Sí y así lo hacemos desde la Oficina de Ciència Ciutadana de Barcelona.
  • : La ciencia ciudadana, tal y como la entiendo, es open science en un sentido muy extremo. Y es RRI porque la CC debería tiene un compromiso social y un responsabilidad muy alta.
  • : En general hacer más “open” la ciencia, más participada, más responsable, más ética y más cercana a las necesidades sociales, socioambientales, y de salud.
  • : Menciono uno fundamental: que reciban conocimiento e información válida para su día a día. Les ayuda poder tomar mejores decisiones y poder intervenir en políticas públicas.
  • : No creo que existan barreras. Las barreras las ponemos los científicos o las ponen las instituciones científicas pues su infraestructuras, sus herramientas y su formación no contiene la palabra participación.
  • : Mayor flexibilidad y docilidad de las instituciones científicas para poder responder, trabajar o financiar estas metodologías participativas que en ningun caso son comunicación y divulgación científica (aunque éstas formen parte de cualquier buen proyecto de CC). En este sentido e intuyendo la intención de la pregunta, no creo que sea necesario centralizar ni crear estructuras piramidales como las actuales. El nuevo conocimiento es distribuido y creo muy muy muy necesario evitar cometer un error garrafal: aplicar modelos antiguos para metodologías innovadoras del siglo XXI que precisamente aspiran a dar con una alternativa a las maneras de entender la ciencia durante el siglo XX.
  • : Las está acercando. Hace más transparente y justa su relación.
  • : Que está muy bien de salud. Que le faltan movimientos cívicos fuertes. Aunque está curiosamente muy limitada a algunas regiones.
  • : Reduce costes y hace más transparentes los procesos de investigación en muchos sentidos en relación a grandes proyectos científicos. Pero esto no quiere decir que sean proyectos baratos y funcionen solamente con buena voluntad y mucha dedicación a coste zero por parte de sus padres o inductores. También incrementa y hacer aparecer partidas que generalmente no se conteplan o no son financiables en proyectos científicos.
  • : No entiendo. En cualquier caso, la educación debería jugar un papel más relevante en los proyectos de ciencia ciudadana. Y de una manera orgánica.
  • : Estamos finalizando uno (Recercaixa) que analiza el impacto en educación.
  • : La política