El proyecto europeo Greco (Fostering a Next Generation of European Photovoltaic Society through Open Science), que acaba de arrancar hace apenas unos días, quiere demostrar que se puede impulsar una innovación de alta calidad y responsable con la sociedad mediante lo que se conoce como ‘ciencia abierta’. Es decir, una manera de hacer investigación en la que no solo se intentará compartir al máximo los datos y resultados (en línea con el llamado open access o acceso abierto), sino que la propia investigación se abre a otros agentes, además de los investigadores e innovadores, tales como la administración y la industria, los profesionales de diferentes gremios y los propios ciudadanos.

El proyecto Greco aplica el concepto de ‘investigación e innovación responsables’ al estudio de la energía fotovoltaica.

Por eso, en el equipo de Greco, que está liderado por el Instituto de Energía Solar de la Universidad Politécnica de Madrid, participan entidades con perfiles muy variados: universidades, organizaciones representantes de la sociedad civil, un gobierno regional, un gremio profesional y una empresa del sector fotovoltaico. Mediante una estrecha interacción entre los distintos agentes y fomentando procesos de participación y de ciencia ciudadana, se trabajará para dar respuesta a preguntas de investigación clave en relación a la energía fotovoltaica y se desarrollarán seis productos concretos. Todo ello en pos de un mayor (y mejor) uso de la energía solar por parte de la sociedad en general, con especial atención a algunos casos concretos, tales como el uso de dicha energía en las grandes ciudades, entre las comunidades de regantes o en la industria. Además, el proyecto elaborará una guía en la que se expliquen las bases para integrar la ciencia abierta en futuros proyectos de investigación.

El concepto clave: responsabilidad

Desde 2012, la Comisión Europea impulsa el concepto de ‘Investigación e Innovación Responsables’ (RRI, por sus siglas en inglés). La RRI defiende que una investigación o innovación, para ser responsable, tiene que tener en cuenta las necesidades, expectativas y valores de la sociedad en que se desarrolla. El proyecto Greco se estructura conscientemente en torno a este concepto, no solo en lo que respecta a los procesos de investigación y desarrollo de productos, sino también en su organización interna.

Greco es una iniciativa del programa Horizonte 2020 de la Comisión Europea y cuenta con un presupuesto de 3 millones de euros para sus tres años de duración. El equipo está formado por 11 instituciones: la Universidad Politécnica de Madrid (España), coordinadora el proyecto, el Centro de Estudios de Ciencia, Comunicación y Sociedad de la Universidad Pompeu Fabra (España), la Universidad de Évora (Portugal), el Laboratorio Central de Energía Solar (Bulgaria), el Instituto Helmholzt de Berlín (Alemania), el Instituto Reneir Lemoine (Alemania), la Universidad de San Paulo (Brasil), la Junta de Andalucía (España), la empresa Insolight (Suiza), la Asociación Euro-Mediterránea de Regantes (España) y el Instituto de Comunicación Científica ESCI (Alemania).

Gema Revuelta Directora del Centro de Estudios de Comunicación, Ciencia y Sociedad, Universidad Pompeu Fabra

Núria Saladié Coordinadora de Proyectos Internacionales en el Centro de Estudios de Comunicación, Ciencia y Sociedad, Universidad Pompeu Fabra

Esta sección se realiza en colaboración con el Observatorio de la Ciencia Ciudadana en España, coordinado por la Fundación Ibercivis